MENDOZA Y SUS RÍOS

Los ríos de Mendoza deben su caudal a los deshielos. Por lo general se deslizan encajonados entre los valles hasta alcanzar el cauce normal; favorecen los cultivos Y producen energía.

Los ríos de Mendoza son: Mendoza, Tunuyán, Diamante, Atuel, Malargüe, Grande, Barrancas, Colorado, Desaguadero, Salado.

 

                                                                       

Río Mendoza:

Es alimentado por los deshielos del Aconcagua, nace de la confluencia de los ríos Tupungato y de las Vacas que unen sus aguas al río las Cuevas.  El río Mendoza dirige su pendiente inicial noreste entre picheuta y Uspallata, llega a Cacheuta de ahí continúa al este y noreste hasta Palmira. Alcanza las zonas bajas de Huanacache, límite con San Juan y San Luis; después de haber recorrido Las Heras, Luján, Maipú, San Martín y Lavalle. En el nacimiento es estrecho y amplia en la planicie. En su recorrido se observan vegas pintorescas, poco conocidas. El es adecuado para la pecuaria de altura. Los afluente de este río son entre otros arroyos Polvaredas, Tambillo, Ranchito, Picheuta y Uspallata. Los arroyos Colorado. Blanco de Potrerillos suman sus aguas sólo en tiempo de lluvias. Estos son canalizados para proveer de agua potable a las poblaciones de la zona.

 

Río Tunuyán:

Nace en los ventisqueros de Tupungato. Tras recorrer doscientos kilómetros desemboca en el río Desaguadero. Sus principales afluentes son Las Tunas y los arroyos Yaucha, San Carlos y Aguanda. El río Tunuyán tiene una dirección noroeste y se sabe que su alta cuenca es la mayor de nuestro sistema hidrográfico. Es importante destacar la quebrada de Los Manantiales. Allí se practica la pesca y es un importante centro turístico. Las aguas de este río riegan Tunuyán, San Carlos, Rivadavia, Junín, San Martín, Santa Rosa y La Paz. Los diques Tiburcio Benegas y Dique Phillips, La presa embalse El Carrizal, está a cincuenta kilómetros de nuestra ciudad. Es una obra de gran envergadura para la provincia, por las ventajas que proporciona a la agricultura y como centro turístico, por la presencia del lago artificial que se ha construido. Aguas abajo del dique Medrano y hasta el Desaguadero, el curso del río Tunuyán se ensancha hasta más de un kilómetro. El curso inferior de este río está rodeado por la planicie arenosa y azotada por fuertes vientos, ésta contribuye a la aridez de la zona.

 

Río Diamante:

Tiene origen en los glaciares de la Cordillera Principal y Frontal, estribación del volcán Maipo. Los arroyos de deshielos caen en la laguna Diamante. de ahí se origina los caudales, del tramo superior. Tiene una dirección norte-sur y al recibir las aguas turbias del río Barroso, se dirige hacia el este encajonado entre barrancas. Sus principales afluentes son los arroyos Carrizalito, Salado, Hondo, Tigre y otros, Pasa por la Villa 25 de Mayo, e irriga los cultivos del progresista departamento de San Rafael. por la distribución de los diques Galileo Vitale, Vidalino, Los Reyunos y Agua del Toro. El río Diamante desemboca en el Desaguadero o Salado.

 

Río Atuel

Lo alimentan los deshielos de la cordillera del limite. Es el más extenso de la provincia, tiene: un longitud de trescientos kilómetros y dirección noreste: A noventa kilómetros de San Rafael, este río se despeña formando el famoso salto denominado Nihuil. Ahí se ha construido un gran dique de contención, que produce energía hidroeléctrica. El río Atuel ha dado origen al embalse o lago artificial, en el sur mendocino. Es alimentado por los siguientes arroyos: Nilo, Paraguay. Las Lágrimas y el gran caudal del río Salado. El hombre aprovechó sus aguas mediante la construcción de diques para favorecer los cultivos, especialmente los de San Rafael y General AIvear. Después de cambiar varias veces de rumbo, desemboca en el Salado. Otros afluentes son: La Manga, Ojo de Agua, Peralito y Leñas. Desde el Sosneado se expande y origina dos brazos que encierran el paraje “La Isla”. El río continúa su recorrido noreste erosionando el terreno. Originó así, el llamado Cañón del Atuel entrada de los Nihuiles, donde el aprovechamiento energético es valioso. Los Nihuiles, Es un sistema de generación hidroeléctrica y de regulación de las aguas del río Atuel. El sistema hidroeléctrico está formado por tres presas: Nihuil, Aisol, Tierras Blancas y tres centrales generadoras de energía eléctrica: Nihuiles I, II y III. La regulación de agua para riego y la destinada para consumo humano se realiza a través del dique compensador Valle Grande.

 

Río Malargüe o Malalhue:

Nace en la laguna del mismo nombre, recibe las aguas de varios arroyos, entre ellos Chacay, Alamillo, Mocho Malo y Negro. Irriga pequeñas extensiones, mediante la distribución de aguas del dique derivador Malargüe. Este río es bastante profundo, tiene un recorrido de 75 Km. y desemboca en la laguna Llancanelo. Sus aguas son salada; y en él se practica la pesca de pejerreyes y truchas salmonadas. Tiene aprovechamiento energético en e tramo Arroyo Minas y Castillos de Pincheira. Como consecuencia de esta zona irrigada existen los pequeños oasis Cañada Colorada, Malargüe, Las Chacras Llancanelo y Las Vegas, entre otros.

 

Río colorado:

Los ríos Grandes y Barrancas dan origen al Colorado. Sirve de límite entre nuestra provincia y Neuquén. Es importante para destacar que a lo largo de los mismos existen considerables extensiones de pastizales que permiten el desarrollo de la ganadería. Después de un largo recorrido, el Colorado desemboca en el Océano Atlántico. Constituye la reserva mendocina para transformar tierras áridas, en oasis. Este río interprovincial es factor de progreso para cinco provincias: Mendoza. Neuquén, La Pampa, Río Negro, y Buenos Aires. Si todas ellas estudiaran lecho, cauce, agua, movimientos, calidad de la tierra que bordea, clima, cielo que cubre, posibles pobladores en sus márgenes. ubicación en el país y el continente lo que sería… porque dicen los estudiosos que transporta más caudal que los ríos Mendoza, Tunuyán. Diamante y Atuel juntos. Río Grande:

Es muy importante el caudal de este río que conduce 120 metros cúbicos de agua por segundo. Su recorrido es de 220 kilómetros hasta la confluencia con el río Barrancas, Cobre y Tordillo que provienen de los faldeos del volcán Tinguiririca a 4.816 metros de altura. Actualmente Mendoza tiene la posibilidad de explotar la energía del Río Grande según acuerdos firmados con otras provincias

 

Río Desaguadero – Salado:

 

Nace en la laguna de Guanacache. Es límite natural con la provincia de San Luis. En épocas de crecida el río Desaguadero recibe a su paso por Mendoza, las aguas del Tunuyán y Diamante allí cambia su nombre por el de río Salado. Sigue su curso con la misma denominación hasta los bañados del Atuel. Pocas veces logra llegar al Colorado, por la permeabilidad del terreno que recorre.

 

GEOGRAFIA DE MENDOZA desde el punto de vista hídrico

La provincia de Mendoza, se ubica en la región centro oeste de la República Argentina entre los 66º y 71º LO y los 32º y 37º L.S.;  cubre una superficie de 150.839 km2, de este a oeste la provincia contiene la última manifestación de la Pampa seca y desde el llano se eleva hasta los picos mas altos de la Cordillera de Los Andes. Se encuentra dentro de la zona de clima templado con temperaturas que oscilan entre los 24ºC en verano y 9ºC en invierno; pero las lluvias se producen solo en el verano y apenas llegan a los 260mm anuales.

Mucha de las características del clima de Mendoza tiene que ver con la presencia de la Cordillera de los Andes: la pobreza de las lluvias, la dirección de los vientos y las notables variaciones de la temperatura entre la montaña y la llanura.

 

Grandes distancias separan el océano Atlántico de las sedientas tierras mendocinas. Por esta razón, los vientos húmedos del este que vienen del Atlántico no llegan a la provincia , van perdiendo humedad a lo largo del extenso recorrido sobre las llanuras del centro del país. Por otra parte, los altos cordones montañosos forman una barrera que impide el paso de los vientos del océano pacífico. En la cordillera los vientos del oeste, fríos y húmedos, pierden toda su humedad en forma de precipitaciones de agua y nieve. Uno de los vientos que proviene del oeste es el Zonda, que al chocar con las montañas descarga su humedad en forma de importantes nevazones. Esas nevadas son la principal fuente de alimentación de los ríos. El agua “un recurso escaso”, baja de los Andes con el deshielo de primavera y rápidamente es absorbido por la tierra o evaporado por el sol del verano. Transformar es una tarea difícil, es el desafío que a diario enfrentan 1.400.000 de personas que habitan en la provincia, y ellos saben que desde hace siglos, el hombre mendocino ha hecho del desierto una tierra productiva con inteligencia, con trabajo y esfuerzo.

El derretimiento de la nieve y de los glaciares de alta montaña provee agua a los numerosos arroyos que nacen en la cordillera. Ellos alimentan a los ríos mendocinos que atraviesan los cordones montañosos por pronunciadas pendientes. Los ríos descienden por angostas quebradas hasta llegar al piedemonte, es decir, al lugar donde termina la montaña y comienza la llanura. es aquí donde se ensanchan los valles de los ríos y se hace más lento el recorrido de las aguas, permitiendo la acumulación de los sedimentos que estas arrastran. Este es el lugar donde se han formado los oasis gracias al uso organizado de las aguas que llevan los ríos y al aprovechamiento de los sedimentos que estos depositan.

El recorrido de los ríos continúa, lenta y pobremente, a través de la llanura desértica de este. Los ríos Mendoza, Tunuyán, Diamante y Atuel terminan en el Desaguadero. Llegan a su desembocadura con muy escaso caudal o totalmente secos, a causa del intenso aprovechamiento de las aguas en sus cursos medios.